86. **La intercesión**

La intercesión, según el Nuevo Testamento, es el acto de orar o interceder ante Dios en nombre de otros, buscando Su misericordia, guía o intervención para sus necesidades espirituales, físicas o emocionales. Es una práctica profundamente arraigada en el amor, la fe y la comunión con Dios, reflejando el ministerio intercesor de Cristo y el Espíritu Santo. La intercesión no solo fortalece la comunidad cristiana, sino que también participa en el plan redentor de Dios. A continuación, se ofrece una explicación bíblica profunda, fundamentada en textos clave del Nuevo Testamento, organizada en torno a los aspectos principales de la intercesión: su naturaleza y fundamento teológico, su relación con la obra de Cristo, su expresión práctica, los desafíos para practicarla y su dimensión escatológica.

 1. **La Naturaleza y Fundamento Teológico de la Intercesión**

En el Nuevo Testamento, la intercesión (*enteuxis* o términos relacionados como *parakaleō* en griego) es la oración que se ofrece a Dios en favor de otros, ya sean individuos, comunidades o incluso enemigos. 1 Timoteo 2:1 exhorta: *"Exhorto, pues, ante todo, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres."* La intercesión refleja el amor sacrificial y la compasión, buscando el bienestar espiritual y material de los demás.

Teológicamente, la intercesión está arraigada en el carácter de Dios, quien es misericordioso y desea la salvación de todos (1 Timoteo 2:4). La intercesión es un acto de cooperación con el plan redentor de Dios, participando en Su obra de reconciliación (2 Corintios 5:18-19). Es también una expresión de la unidad del cuerpo de Cristo, ya que los creyentes se sostienen mutuamente en oración (Efesios 6:18).

La intercesión tiene su fundamento en la mediación divina. 1 Timoteo 2:5 declara: *"Hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre."* Los creyentes interceden confiando en el acceso que Cristo provee al trono de la gracia (Hebreos 4:16). El Espíritu Santo también desempeña un papel crucial, como se ve en Romanos 8:26-27: *"El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad... intercede por nosotros con gemidos indecibles."

 2. **La Relación de la Intercesión con la Obra de Cristo**

La intercesión está intrínsecamente ligada a la obra redentora de Jesucristo, quien es el Sumo Sacerdote y el Intercesor por excelencia. Hebreos 7:25 afirma: *"Vive siempre para interceder" por los que se acercan a Dios mediante Él. La intercesión de Cristo es la base para que los creyentes puedan orar con confianza, ya que Su sacrificio abrió el camino al Padre (Hebreos 10:19-22).

Jesús modeló la intercesión en Su vida terrenal. En Juan 17, conocida como la oración sacerdotal, intercedió por Sus discípulos y por todos los que creerían en Él, pidiendo unidad, protección y santificación (Juan 17:15-20). Incluso en la cruz, intercedió por Sus verdugos: *"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lucas 23:34).

El Espíritu Santo, enviado por Cristo, continúa esta obra intercesora. Romanos 8:26-27 describe al Espíritu intercediendo "según la voluntad de Dios," asegurando que las oraciones de los creyentes sean alineadas con Su propósito. La intercesión de Cristo y el Espíritu empodera a los creyentes para interceder por otros, participando en el ministerio redentor (2 Corintios 5:20).

 3. **La Expresión Práctica de la Intercesión**

La intercesión se manifiesta en la vida de los creyentes y la iglesia a través de prácticas concretas:
- **Oración por los demás**: 1 Timoteo 2:1-2 anima a orar por "reyes y todos los que están en eminencia," así como por los necesitados, los enfermos y los perdidos (Santiago 5:14-16).
- **Intercesión por la iglesia**: Efesios 6:18 exhorta a orar "en todo tiempo... por todos los santos," fortaleciendo la unidad y la misión de la iglesia (Colosenses 4:3).
- **Oración por los enemigos**: Mateo 5:44 enseña: *"Orad por los que os ultrajan y os persiguen."* La intercesión refleja el amor de Cristo incluso hacia los adversarios.
- **Intercesión por la misión**: 2 Tesalonicenses 3:1 pide orar para que "la palabra del Señor corra y sea glorificada." La intercesión apoya la proclamación del evangelio.
- **Confesión y sanidad**: Santiago 5:16 anima a confesar los pecados unos a otros y orar "para que seáis sanados," mostrando el poder de la intercesión comunitaria.
- **Perseverancia en la oración**: Lucas 18:1 enseña que los creyentes deben "orar siempre y no desmayar," demostrando fe y constancia en la intercesión.

 4. **Los Desafíos para Practicar la Intercesión**

Practicar la intercesión enfrenta desafíos debido al pecado, las distracciones y la oposición:
- **Falta de fe**: La duda en el poder de la oración puede debilitar la intercesión. Marcos 11:24 anima a orar creyendo que Dios responderá.
- **Egoísmo**: La naturaleza pecaminosa inclina a orar solo por necesidades personales (Gálatas 5:17). Filipenses 2:4 exhorta a considerar las necesidades de los demás.
- **Distracciones del mundo**: Las preocupaciones mundanas pueden desviar la oración (Mateo 13:22). Colosenses 3:2 anima a enfocarse en las cosas de arriba.
- **Cansancio espiritual**: La falta de respuestas inmediatas puede desanimar. Lucas 18:1-8 enseña a perseverar en la oración sin desmayar.
- **Oposición espiritual**: Satanás se opone a la oración efectiva (Efesios 6:12). 1 Pedro 5:8-9 llama a resistir al diablo con fe firme.

La comunidad cristiana, el estudio de la Palabra y la dependencia del Espíritu ayudan a superar estos desafíos (Hechos 2:42; Romanos 15:30).

 5. **La Dimensión Escatológica de la Intercesión**

La intercesión tiene una dimensión escatológica, ya que conecta a los creyentes con el cumplimiento del plan redentor de Dios. Apocalipsis 8:3-4 describe las oraciones de los santos como incienso que sube ante Dios, mostrando que la intercesión tiene impacto eterno. La intercesión por la salvación de otros (1 Timoteo 2:1-4) se alinea con el deseo de Dios de que todos se salven, preparando el camino para el Reino.

En el cielo nuevo y la tierra nueva, la intercesión culminará en la adoración perfecta, donde los redimidos estarán en la presencia de Dios sin necesidad de mediación (Apocalipsis 21:3-4). Apocalipsis 22:17 refleja el anhelo escatológico: *"El Espíritu y la Esposa dicen: Ven."* La intercesión actual anticipa esta comunión eterna, motivando a los creyentes a orar con esperanza (Romanos 15:13).

 Conclusión

La intercesión, según el Nuevo Testamento, es un acto de amor y fe que refleja el ministerio intercesor de Cristo y el Espíritu Santo, participando en el plan redentor de Dios. Se expresa en la oración por los demás, la iglesia, los enemigos y la misión, a pesar de los desafíos de la duda, el egoísmo y la oposición. La comunidad cristiana y la esperanza escatológica sostienen esta práctica. Como dice 1 Timoteo 2:1: *"Exhorto, pues, ante todo, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones."* La intercesión glorifica a Dios, fortalece la iglesia y prepara a los creyentes para la gloria eterna del Reino de Dios.

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