80. **La obra misionera**

La obra misionera, según el Nuevo Testamento, es el mandato divino de proclamar el evangelio de Jesucristo a todas las naciones, hacer discípulos y extender el Reino de Dios a través de la predicación, el testimonio y el servicio amoroso. Es una tarea central de la iglesia, impulsada por el amor de Dios y empoderada por el Espíritu Santo. A continuación, se ofrece una explicación bíblica profunda, fundamentada en textos clave del Nuevo Testamento, organizada en torno a los aspectos principales de la obra misionera: su naturaleza y fundamento teológico, su relación con la obra de Cristo, su expresión práctica, los desafíos para llevarla a cabo y su dimensión escatológica.

 1. **La Naturaleza y Fundamento Teológico de la Obra Misionera**

En el Nuevo Testamento, la obra misionera es el cumplimiento del mandato de Cristo de difundir el evangelio a todo el mundo. Mateo 28:19-20, conocido como la Gran Comisión, ordena: *"Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado."* Esta misión refleja el corazón de Dios, quien desea que "todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad" (1 Timoteo 2:4).

Teológicamente, la obra misionera está arraigada en el carácter de Dios, quien es un Dios misionero que busca a los perdidos. Juan 3:16 declara: *"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito."* La misión es una extensión del amor redentor de Dios, que envía a Su pueblo a compartir las buenas nuevas (Romanos 10:14-15: *"¿Cómo oirán sin haber quien les predique?*").

La obra misionera es empoderada por el Espíritu Santo. Hechos 1:8 promete: *"Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra."* La misión no depende de la capacidad humana, sino del poder divino (1 Corintios 2:4-5).

 2. **La Relación de la Obra Misionera con la Obra de Cristo**

La obra misionera está intrínsecamente ligada a la obra redentora de Jesucristo. Su muerte y resurrección son el mensaje central del evangelio que los misioneros proclaman. 1 Corintios 15:3-4 resume: *"Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras... y resucitó al tercer día."* La misión se centra en anunciar esta salvación (Hechos 4:12).

Jesús modeló la obra misionera en Su ministerio. Lucas 4:18-19 cita Isaías 61:1-2, declarando que Cristo fue enviado a "predicar el evangelio a los pobres" y "anunciar libertad a los cautivos." Su vida de servicio, enseñanza y sacrificio es el ejemplo para los misioneros (Juan 20:21: *"Como me envió el Padre, así también yo os envío"*).

El Espíritu Santo, enviado por Cristo, es el motor de la misión. En Hechos 2, el Espíritu desciende en Pentecostés, capacitando a los discípulos para predicar a multitudes de diversas naciones (Hechos 2:4-11). La obra de Cristo provee el mensaje, y el Espíritu provee el poder para la misión (Hechos 4:31).

 3. **La Expresión Práctica de la Obra Misionera**

La obra misionera se manifiesta en la vida de la iglesia y los creyentes de maneras prácticas:
- **Proclamación del evangelio**: Romanos 10:14 enfatiza la necesidad de predicar para que las personas crean. Hechos 8:4 describe a los creyentes "anunciando el evangelio" a pesar de la persecución.
- **Hacer discípulos**: Mateo 28:19-20 incluye enseñar y bautizar, formando creyentes maduros. Colosenses 1:28 muestra a Pablo predicando para presentar a todos "perfectos en Cristo Jesús."
- **Servicio y amor**: La misión incluye actos de compasión, como ayudar a los necesitados (Mateo 25:35-40). Hechos 9:36 elogia a Dorcas por sus obras de caridad.
- **Testimonio personal**: Cada creyente es un testigo de Cristo (Hechos 1:8). 1 Pedro 3:15 anima a estar "siempre preparados para presentar defensa... de la esperanza que hay en vosotros."
- **Misión transcultural**: La iglesia primitiva llevó el evangelio a judíos y gentiles (Hechos 10:34-35; Romanos 1:16). Pablo se convirtió en el apóstol a los gentiles (Gálatas 2:7).
- **Oración por la misión**: 2 Tesalonicenses 3:1 pide orar para que "la palabra del Señor corra y sea glorificada." La oración sostiene la obra misionera.

 4. **Los Desafíos para Llevar a Cabo la Obra Misionera**

La obra misionera enfrenta desafíos debido al pecado, la oposición y las limitaciones humanas:
- **Oposición y persecución**: El mundo, influenciado por Satanás (2 Corintios 4:4), resiste el evangelio. 2 Timoteo 3:12 advierte: *"Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución."*
- **Miedo y apatía**: El temor o la indiferencia pueden frenar la misión. 2 Timoteo 1:7 anima a tener un espíritu de poder, amor y dominio propio.
- **Barreras culturales y lingüísticas**: La diversidad de culturas puede dificultar la comunicación del evangelio. Hechos 11:20 muestra cómo los creyentes superaron estas barreras por el Espíritu.
- **Falta de recursos**: La misión requiere sacrificio. 2 Corintios 8:2-3 elogia a los macedonios que dieron "aun más allá de sus fuerzas."
- **Falsas enseñanzas**: Las distorsiones del evangelio pueden confundir. Gálatas 1:8-9 condena a los que predican otro evangelio.

La comunidad cristiana, la oración y la dependencia del Espíritu ayudan a superar estos desafíos (Hechos 4:29-31; Efesios 6:18).

 5. **La Dimensión Escatológica de la Obra Misionera**

La obra misionera tiene una dimensión escatológica, ya que está orientada hacia el cumplimiento del plan redentor de Dios. Mateo 24:14 declara: *"Será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin."* La misión prepara el camino para la segunda venida de Cristo.

En el cielo nuevo y la tierra nueva, los frutos de la obra misionera se manifestarán en una multitud de todas las naciones adorando a Dios (Apocalipsis 7:9-10). Apocalipsis 5:9-10 celebra que Cristo redimió "con tu sangre... a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación." Esta esperanza escatológica motiva a los creyentes a perseverar en la misión, sabiendo que su labor no es en vano (1 Corintios 15:58).

 Conclusión

La obra misionera, según el Nuevo Testamento, es el mandato divino de proclamar el evangelio, hacer discípulos y extender el Reino de Dios, fundamentada en la obra redentora de Cristo y empoderada por el Espíritu Santo. Se expresa en la predicación, el servicio, el testimonio y la oración, a pesar de los desafíos de la oposición, el miedo y las barreras culturales. La comunidad cristiana y la esperanza escatológica sostienen esta tarea. Como dice Mateo 28:19: *"Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones."* La obra misionera glorifica a Dios, edifica la iglesia y prepara a las naciones para la gloria eterna del Reino de Dios.

Entradas más populares de este blog

1. **El amor de Dios**

100. **El legado apostólico**

** Indice de Temas **