13. **La ascensión de Jesús**

La ascensión de Jesús es un evento clave en el Nuevo Testamento, que marca la culminación de Su ministerio terrenal y el inicio de Su reinado celestial como Señor exaltado. Este acontecimiento no solo confirma la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, sino que también establece Su autoridad continua y Su presencia espiritual con los creyentes. A continuación, se ofrece una explicación bíblica profunda, fundamentada en textos clave del Nuevo Testamento, organizada en torno a los aspectos principales de la ascensión de Jesús: su naturaleza y contexto histórico, su significado teológico, su relación con la misión de la iglesia, su impacto en los creyentes y su dimensión escatológica.

 1. **La Naturaleza y Contexto Histórico de la Ascensión**

La ascensión de Jesús, narrada principalmente en Lucas 24:50-53 y Hechos 1:9-11, ocurrió cuarenta días después de Su resurrección, cuando fue llevado al cielo en presencia de Sus discípulos. Hechos 1:9 describe el evento: *"Habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos."* Este acto físico y visible, presenciado por los discípulos, marcó la partida de Jesús de la tierra en Su cuerpo resucitado, ascendiendo a la presencia de Dios.

El contexto histórico sitúa la ascensión en las cercanías de Jerusalén, probablemente en el Monte de los Olivos (Hechos 1:12). Los discípulos, testigos de este evento, recibieron la confirmación angelical de que Jesús regresará de la misma manera (Hechos 1:11: *"Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo"*). La ascensión no es una desaparición, sino una transición a un nuevo modo de presencia y autoridad, como se refleja en las promesas de Jesús de estar con Sus seguidores siempre (Mateo 28:20).

 2. **El Significado Teológico de la Ascensión**

La ascensión de Jesús tiene un profundo significado teológico, ya que marca Su exaltación como Señor y Rey. Filipenses 2:9-11 declara: *"Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla."* La ascensión confirma que la obra redentora de Cristo (Su muerte y resurrección) fue aceptada por el Padre, y Jesús fue entronizado a Su diestra (Hebreos 1:3).

Además, la ascensión establece a Jesús como Sumo Sacerdote y Mediador. Hebreos 4:14 describe a Jesús como *"un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos,"* quien intercede por los creyentes ante el Padre (Romanos 8:34). Su ascensión abre el acceso directo al trono de la gracia, permitiendo a los creyentes acercarse con confianza (Hebreos 4:16).

La ascensión también prepara el camino para el envío del Espíritu Santo. En Juan 16:7, Jesús explica: *"Os es necesario que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; pero si me fuere, os lo enviaré."* La ascensión de Jesús habilita la venida del Espíritu en Pentecostés (Hechos 2:1-4), empoderando a la iglesia para su misión.

 3. **La Relación de la Ascensión con la Misión de la Iglesia**

La ascensión marca el inicio de la misión global de la iglesia. En Hechos 1:8, antes de ascender, Jesús comisiona a Sus discípulos: *"Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra."* La ascensión no es el fin del ministerio de Jesús, sino el comienzo de Su obra a través de la iglesia, empoderada por el Espíritu.

La Gran Comisión, dada justo antes de la ascensión (Mateo 28:18-20), subraya la autoridad de Jesús: *"Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra."* Desde Su posición exaltada, Jesús envía a Sus discípulos a hacer discípulos de todas las naciones, prometiendo Su presencia continua. La ascensión, por tanto, es el fundamento de la misión evangelística, ya que establece a Cristo como el Señor soberano que guía y sostiene a Su iglesia.

 4. **El Impacto de la Ascensión en los Creyentes**

La ascensión transforma la perspectiva y la vida de los creyentes. En Lucas 24:52-53, los discípulos, tras presenciar la ascensión, *"se volvieron a Jerusalén con gran gozo; y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios."* La ascensión llenó a los discípulos de esperanza y adoración, al comprender que Jesús no los abandonó, sino que reina en gloria.

La ascensión también otorga a los creyentes una identidad celestial. Efesios 2:6 afirma que Dios *"nos resucitó con él [Cristo], y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús."* Los creyentes, unidos a Cristo, participan espiritualmente de Su exaltación, viviendo con una perspectiva eterna que trasciende las realidades terrenales.

Además, la ascensión asegura la intercesión continua de Cristo. Hebreos 7:25 declara que Jesús *"vive siempre para interceder"* por los creyentes, garantizando Su apoyo en las pruebas y Su defensa ante el Padre. Esta certeza fortalece la fe y la confianza de los creyentes en la provisión divina.

 5. **La Dimensión Escatológica de la Ascensión**

La ascensión tiene una dimensión escatológica, ya que señala el regreso futuro de Cristo. Hechos 1:11 promete que Jesús *"vendrá como le habéis visto ir al cielo."* Este regreso, conocido como la parusía, consumará el Reino de Dios, cuando Cristo establecerá Su reinado eterno (Apocalipsis 11:15). La ascensión es, por tanto, un preludio de la segunda venida, cuando los creyentes serán plenamente glorificados (1 Tesalonicenses 4:16-17).

La ascensión también asegura la preparación de un lugar para los creyentes. En Juan 14:2-3, Jesús promete: *"En la casa de mi Padre muchas moradas hay... voy, pues, a preparar lugar para vosotros... y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis."* Este lugar es la nueva creación, donde los redimidos vivirán eternamente con Dios (Apocalipsis 21:1-4).

 Conclusión

La ascensión de Jesús, según el Nuevo Testamento, es el evento glorioso que marca Su exaltación como Señor y Sumo Sacerdote, Su envío del Espíritu Santo y el inicio de la misión global de la iglesia. Es un acto que confirma la victoria de Cristo, asegura Su intercesión por los creyentes y apunta a la esperanza escatológica de Su regreso. La ascensión transforma a los creyentes, otorgándoles gozo, una identidad celestial y la certeza de la presencia de Cristo. Como dice Efesios 1:20-21, Dios levantó a Cristo *"y le sentó a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad."* La ascensión es el puente entre la obra redentora de Cristo en la tierra y Su reinado eterno, invitando a los creyentes a vivir en fe y esperanza hasta Su venida.

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